Trabajar menos es producir más

En diferentes partes de Europa desde hace uso años se realizan estudios y prácticas en la reducción horaria de las jornadas laborales. El éxito fue el resultado, además se detectó la clave del mismo: el stress.

Islandia, un pequeño país nórdico hizo la prueba de trabajar solo cuatro días semanales. El proyecto probado durante cuatro años arrojó un resultado más que satisfactorio: el mejoramiento de la productividad, los servicios se mantienen y mejoraron. Más descanso, más tiempo ocioso, mejor sociedad.

El proyecto se realizó entre el 2015 y el 2019, donde consistió en reducir de 40 a 35 horas a la semana sin reducir los sueldos utilizando en esta prueba dos mil ochocientos trabajadores, alrededor del uno por ciento de la población activa de aquel país.

Con los datos en mano, los propios sindicatos comenzaron a organizarse para que se aumente el porcentaje de empleados que utilicen este formato de trabajo. Asimismo otros países europeos comenzaron las pruebas pilotos del proyecto islandes.

España, Nueva Zelanda y Alemania buscan experimentar con jornadas de 32 horas semanales por un tiempo de tres años. Una vez cumplido dicho lapso se evaluaran los resultados.

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