Los sueños no duermen

Así describen setenta familias en Lincoln, provincia de Buenos Aires, a 320 kilómetros al oeste de la capital argentina, que ante las vicisitudes de la vida causada por malas políticas públicas, los llevara a la indigencia y exclusión total del sistema. El basural fue su medio de vida donde revolver los residuos en condiciones extremas para obtener recursos y hasta alimentos significó la supervivencia.

 La Cooperativa de “Trabajo Ver de Libertad” unió los corazones, los brazos y el único ideal: lograr los derechos básicos de las personas como el trabajo, la inclusión, el reconocimiento como trabajador y sobre todo la dignidad. A partir de la decisión comenzó una lucha sin cuartel contra los sistemas que excluyen a los trabajadores. El oficio de cartonero y reciclador nació cuando lo que para unos era basura, para ellos significa materia prima que alimenta una industria que crece sin pausa. Unidos y capacitados obtuvieron algunos derechos y siguen por otros. Cabe mencionar que la demora por obtenerlos es causada por la ineficiencia y burocracia de los gobiernos. Hoy la cooperativa linqueña es ejemplo y se destaca con su trabajo en la provincia de Buenos Aires.  

A pocos días de realizada esta entrevista hubo un conflicto entre los integrantes de la cooperativa y el municipio respecto al cobro del servicio por parte de los trabajadores que reclamaron en el edificio municipal. El inconveniente fue solucionado en horas de la tarde donde los trabajadores lograron recibir sus sueldos.

Magazine Digital dialogó con la presidente Manuela Gutiérrez, la secretaria, Lorena Álvarez y el líder Juan Martin De Mingo.

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