The Universe Company, la dueña del Universo

“…Y si usted pudiera ser dueño de una de ellas..?” comienza diciendo junto a una foto de un cielo estrellado, la publicación fijada de la fanpage de The Universe Company, una organización que, según detalla en su información, es dueña del Universo.

El universo tiene dueño. Así, como se lee. Desde hace ya unos años, una organización denominada “The Universe Company” se ha declarado “dueña” del Universo. Su propiedad se expande sobre “el Universo conocido y por conocer”, dejando en claro que no posee propiedad alguna sobre los planetas del Sistema Solar, la Luna y el Sol, que ya tienen dueños, a los cuales The Universe Company reconoce como legales propietarios.
De esta manera, The Universe Company se suma a la ya existente Lunar Embassy, de Dennis Hope, quien desde 1980 registró a su nombre a todos los planetas del Sistema Solar y al satélite de la Tierra. También el Sol tiene dueño, siendo su propietaria Ángeles Durán, una ciudadana de Vigo, abogada, quien desde el año 2010 posee un acta notarial que la certifica como dueña del Sol.

Vacío legal

Pero, ¿cómo es posible que personas o empresas puedan declararse propietarias de estas cosas? Precisamente porque hay un vacío legal que lo permite.
El 10 de octubre de 1967 entró en vigencia El Tratado sobre el espacio ultraterrestre o Tratado del espacio, cuyo nombre completo es “Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes“. Pero –y he aquí la cuestión-, el mencionado acuerdo que fue firmado por más de 120 países, en su artículo II indica que “El espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera”. De este modo, el tratado habla de apropiación por parte de los estados, pero nada dice de personas individuales. Basados en esa “nebulosa” (nunca mejor empleado el término) legal, es que estas personas llegaron a tomar posesión para sí de… el Universo completo. De hecho, Lunar Embassy lleva vendidos terrenos en la Luna desde 1980, alcanzando hasta la fecha unas ganancias estimadas en más de 9 millones de dólares.
Cabe destacar que The Universe Company ha comunicado la declaración de propiedad a la Organización de las Naciones Unidas el día 12 de abril del año 2016, oficializando de esta forma accionar ante quien corresponde.

¿Tienen validez estos “emprendimientos”?

Si bien en algunos casos parecen más “utopías románticas” que algo certero y firme, lo cierto es que no hay ningún impedimento legal que contradiga lo que estas personas aseguran. En realidad, cuando se redactó el Tratado del espacio nadie imaginó que algún día aparecerían personas que quisieran declararse dueñas de algún cuerpo celeste, o de todos. Por esa razón es que algunos visionarios como Dennis Hope vieron la oportunidad y la convirtieron en un muy rentable negocio el cual puede ser replicado por cualquiera de los demás propietarios de cuerpos celestes. De modo que si alguien quiere “regalarle las estrellas” a un amor incipiente, no tiene más que invertir algunos dólares para que su deseo se convierta en realidad…

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