Inyección sin aguja

¿Cuántas veces el ser humano se mostró reacio a recibir una inyección? La respuesta es simple: siempre. Introducir al cuerpo una sustancia mediante una aguja que perfore la piel es una acción invasiva y dolorosa a la vez.  Si bien a través de la historia el sistema fue mejorando, nunca alcanzó el grado de aceptación…