Vivir el futuro hoy

Estonia, un país del Báltico para imitar

Las sociedades viven su metamorfosis a través de los siglos en todos sus aspectos. De cada generación quedan en sus raíces aspectos que se rescatan y otros que se desechan. Solo unas pocas sociedades logran aprovechar y llevar adelante esos cambios en forma positiva y hasta logran dar el ejemplo al resto del mundo.


Estonia es un país que surgió del desmembramiento de la Unión Soviética y que hoy logra dar cátedra en organización tecnológica, y que esos avances son los que además le permitieron transitar la pandemia del Covid 19 con menores costos humanos y económicos.

Cabe destacar que hasta la primera semana de julio en Estonia tuvo 1993 casos, de los cuales se recuperaron 1874 y cuentan con solamente 69 fallecidos.
Su vida apenas tuvo cambios imperceptibles con la llegada del virus. Cerraron gimnasios, centros comerciales, eventos y fronteras, el resto de la actividad del país transcurrió en forma normal. A la pregunta de por qué no cerraron las escuelas, la respuesta es simple: la educación a distancia es una opción que se realiza desde hace mucho tiempo antes de la llegada del Covid19.


El investigador Martin Klesment, del Instituto Estonio de Estudios de la población de la Universidad de Tallin señaló ante las publicaciones de diferentes medios periodísticos del mundo que reflejan la vida de los estonios: “Estoy de acuerdo en que el impacto de la situación de emergencia y del autoaislamiento impuesto fue suavizado por los servicios ‘online’ y las costumbres de la gente. Colegios y universidades han pasado relativamente rápido al aprendizaje a distancia, porque las herramientas estaban ahí y las prácticas (como las lecciones ‘online’) se habían desarrollado en la educación superior desde hacía tiempo”.


Otro dato que surge del avance de aquel país báltico es el impulso de las empresas para que sus empleados realicen sus actividades desde su domicilio, un parque o en un autobús. La conectividad impera en todas los espacios. Cabe destacar que la aplicación Skype nació en Tallin en el año 2003 de la mano de Priit Kasesalu, Ahti Heinla y Jaan Tallinn.
Cada aspecto lleva a Estonia a diferenciarse con el resto, la evolución en los exámenes PISA, la universidad, el transporte público gratuito y uno de los primeros países que entregaron computadoras a todos los estudiantes. Asimismo creó el programa de ID digital, un DNI electrónico que permite realizar todo tipo de gestiones desde los hogares.
Un país pequeño con algo más de un millón trecientos mil habitantes, donde impera el orden, respeto, educación, trabajo y con herramientas obtenidas con políticas futuristas.

Mario Bratuz

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