La Virgen de Guadalupe: ¿milagro o conversión?


La historia de Juan Manuel Gatti Herrera, un linqueño que después de sufrir un problema grave de salud, buscó refugio en la religión. El resultado fue admirable, su recuperación comenzó rápidamente luego de conocer la imagen de la Virgen de Guadalupe. A partir de allí su devoción hacia ella se profundizó en su espíritu, tanto que viajó a México para traer una imagen e instalarla en su casa y habilitar una ermita ubicada en las afueras de la ciudad de Lincoln. Actualmente centenares de fieles pasan a diario por el lugar.

La Virgen de Guadalupe, patrona de México es conocida por sus milagros y la visitan miles de católicos todos los años para el 12 de diciembre, fecha de la tercera aparición a un aborigen en el año 1531 ¿El caso de juan Manuel, se puede considerar uno de los tantos milagros?
El Sacerdote Justo Juan Cariz, conocido como “el Padre Yoni”, párroco de la ciudad de Carlos Casares fue quien presentó a Juan Manuel la imagen de la virgen mientras estuvo al frente de la parroquia de Lincoln.

El Padre “Yoni”


Magazine Digital dialogó con el religioso vía telefónica donde consideró lo sucedido con Juan Manuel.

La procesión en la ciudad de Lincoln

Como todos los años, este particular 2020 no fue la excepción, y con todo el protocolo sanitario correspondiente, el sábado 12 de diciembre de 2020 se llevó a cabo la ya tradicional procesión por la calles de la ciudad de Lincoln, finalizando la misma en la Parroquia de la Inmaculada Concepción, la iglesia mayor de la ciudad del oeste bonaerense, donde se celebró una misa ante una importante cantidad de fieles.

Breve reseña histórica de la Virgen de Guadalupe

Cada 12 de diciembre, millones de fieles se congregan en la Basílica de Guadalupe en México para celebrar a la Virgen de Guadalupe. En esta fecha -en la que se celebra un año más de su primera aparición-, sus fieles aprovechan para agradecer por los favores concedidos durante el año.
Según la tradición, la Virgen de Guadalupe se aparece inicialmente ante Juan Diego en 1531 junto al cerro del Tepeyac para pedirle que en ese mismo lugar se construyera una ermita en su nombre. Este indígena en 2002 fue proclamado santo por el Papa Juan Pablo II.
La Virgen de Guadalupe le pidió a Juan Diego que envolviera algunas rosas en una tela muy sencilla, conocida por los pobladores de la zona como tilma, y que se las presentara al entonces Primer Obispo de México, Fray Juan de Zumárraga, como una prueba de las apariciones y de su sentir de construir un santuario en México.
Juan Diego hizo lo indicado y, una vez frente al obispo, cuando desveló la tela quedó expuesta la imagen de la Virgen de Guadalupe que hoy reúne a una gran cantidad de seguidores de todas partes del mundo.
Debido a que la tela se encuentra hecha de fibras de cactus, el resultado de trabajar en ella debería ser áspero, de baja calidad y de poca duración. Sin embargo, la imagen de la Virgen de Guadalupe está intacta y la superficie sobre la que se encuentra es muy suave.
Estas características sumadas al ligero cambio en la tonalidad de sus colores de acuerdo la ubicación de quien la mire, permitió determinar que la imagen no posee elementos naturales. Sin embargo, los colorantes sintéticos fueron inventados muchos años después de su aparición.


Es básicamente indestructible
Mientras limpiaba la imagen, en 1785 un trabajador accidentalmente derramó un ácido sumamente destructivo sobre ella. Sin embargo, al cabo de 30 días, la imagen se restauró a sí misma y en la actualidad solo quedan pequeñas manchas como evidencia del hecho.
Un suceso similar ocurrió en 1921 cuando una bomba explotó en el lugar donde se destruyó todo lo que se hallaba a más de 100 metros de distancia con excepción de la imagen.


Son muchos los milagros que se adjudican a la Virgen de Guadalupe y muchos de estos eventos se dieron a causa del fervor con la que los fieles rezan las oraciones de la Guadalupana, a la que consideran una de las más poderosas para sanar y salvar vidas.
La difusión de esos actos solo ha hecho crecer la fe de los devotos en la ‘morenita’ en México, Las Américas, en las Filipinas y el resto del mundo, aumenta cada día más.


Después de sus apariciones en diciembre de 1531, el siguiente suceso milagroso que causó conmoción se dio 23 años después de haberse presentado en el Tepeyac. En 1554, una fuerte epidemia azotó la ciudad de México causando la muerte de más de 1000 personas.
La población, muy asustada por lo que acontecía, suplicó a la Virgen a través de una procesión que cesara por completo con la terrible epidemia. Al día siguiente, milagrosamente empezaron a disminuir los casos hasta que la peste desapareció.
El milagro de los náufragos
Posteriormente, en 1751, la Virgen de Guadalupe salvó de morir en alta mar a un grupo de marineros. El barco de los tripulantes quedó en la deriva producto de una gran tormenta. En ese momento ellos decidieron encomendaron a la Virgen y sobrevivieron.
El hecho fue contado por los mismos protagonistas y dan testimonio de haberla visto en el horizonte calmando las aguas.

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