23 enero, 2026
DeportesInformación generalNoticiasSociedadViajes y Turismo

El “Mónaco del Desierto”: Qiddiya y la ambiciosa reinvención del espectáculo de la Fórmula 1

A 45 kilómetros de Riad, Arabia Saudita levanta una metrópoli de 360 km² que promete cambiar las reglas del deporte motor. Con una curva que se eleva a 20 pisos de altura y un concepto de “entretenimiento total”, el Speed Park Track de Qiddiya se prepara para ser la joya de la corona del calendario automovilístico a partir de 2028.

En el vasto horizonte del desierto saudí, donde antes solo había arena y formaciones rocosas, hoy se proyecta la ciudad del futuro. Qiddiya, un megaproyecto de más de 34.600 millones de euros, no es solo una urbanización masiva; es la declaración de intenciones más audaz de Arabia Saudita bajo su programa Visión 2030. Su objetivo: dejar de depender del petróleo para convertirse en el epicentro global del turismo y el ocio.

Un circuito que desafía la gravedad

El corazón de esta ciudad de 500.000 habitantes será el Speed Park Track. Diseñado por el arquitecto de cabecera de la F1, Hermann Tilke, y el expiloto Alexander Wurz, el trazado busca fusionar lo mejor de los circuitos permanentes con la emoción de los urbanos.

La estrella indiscutible del diseño es “The Blade” (La Cuchilla). Se trata de una primera curva iluminada con LED que se eleva a 70 metros de altura —equivalente a un edificio de 20 plantas—, creando una silueta dramática contra el acantilado de Tuwaiq. Esta estructura no solo es un desafío técnico de aerodinámica para los monoplazas, sino un hito visual sin precedentes en la historia del automovilismo.

Más allá de los 300 km/h: El concepto “Power-to-Play”

A diferencia de los circuitos tradicionales que quedan aislados tras las carreras, Qiddiya ha sido concebida bajo la filosofía de “vibrar las 24 horas”. El trazado serpentea entre parques temáticos y zonas comerciales. De hecho, los espectadores podrán ver los bólidos desde balcones de hoteles o mientras disfrutan de atracciones en el Six Flags Qiddiya, cuya montaña rusa Falcon’s Flight aspira a ser la más rápida y alta del mundo.

Detalles técnicos que marcan la diferencia:

  • Capacidad técnica: Más de 21 curvas y una longitud que rivalizaría con el legendario Spa-Francorchamps de Bélgica.
  • Infraestructura: 80 boxes de última generación, preparados para la logística masiva de la máxima categoría.
  • Multiverso deportivo: La ciudad también albergará el Mundial de Fútbol 2034, integrando estadios de vanguardia a pocos metros de la pista de F1.

El impacto geopolítico y deportivo

La mudanza del Gran Premio de Arabia Saudita desde el circuito urbano de Jeddah (actual sede) hacia la pista permanente de Qiddiya en 2028 marca una evolución en el sportswashing o diplomacia deportiva del país. Con inversiones que superan los presupuestos de cualquier desarrollo europeo o asiático, la monarquía saudí busca consolidar su influencia en la FIA y Liberty Media (dueños de la F1).

Expertos del sector señalan que este tipo de desarrollos representan una “amenaza” para los circuitos históricos de Europa. Mientras pistas como Silverstone o Monza luchan por modernizar infraestructuras centenarias, Qiddiya nace con la tecnología de 2030: conectividad 5G en todo el trazado, experiencias de realidad aumentada para los fans y una sostenibilidad energética basada en fuentes renovables para alimentar la ciudad.

¿El fin de una era y el comienzo de otra?

Qiddiya no es solo una pista; es un experimento de urbanismo futurista. Si el Speed Park Track logra cumplir sus promesas, la Fórmula 1 dejará de ser vista como una serie de carreras aisladas para convertirse en un festival de entretenimiento ininterrumpido. El horizonte de velocidad está trazado, y en Arabia Saudita, la gravedad parece ser lo único que no tiene permitido detener el progreso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *